Pinturas antibacterianas y lavables: ¿Contra qué luchamos?.

En cuanto a higiene, os podéis encontrar con clientes preocupados con ciertos elementos como pueden ser:

    - Virus: Actualmente no existe en el mercado una pintura capaz de combatir los virus. La única opción para desinfectar una superficie es usar un producto viricida, es decir lavar en húmedo la pintura en este caso. Como veremos más adelante en este artículo, sí existen pinturas con resistencia específica al lavado en húmedo y, por tanto, permiten mantener una higiene profunda.

    Bacterias: Las bacterias también pueden tener un impacto grave sobre la salud. En este campo sí existen pinturas con propiedades antibacterianas. Más adelante veremos cómo funcionan y cómo elegirlas y aconsejarlas a los clientes.

    - Moho: Es un tipo de hongo que provoca una de las problemáticas más frecuentes en viviendas. Los hongos más comunes que aparecen en nuestros hogares son el Penicillium y Estos aparecen especialmente en cuartos sin ventanas, rincones, estancias orientadas al norte o las zonas detrás de los muebles. Las pinturas a las que hacemos referencia en este artículo previenen y dificultan la aparición del moho, pero, no lo eliminan. Si ya tenemos un problema de moho en la pared o techo será necesario tratarlo con productos específicos.

    - Suciedad y limpieza: Finalmente encontraremos pinturas con muy buena resistencia al lavado húmedo, perfectas para cualquier entorno que necesite de lavado frecuente como pueden ser cocinas, cuartos de niños y otros entornos más exigentes como hospitales y centros médicos donde el lavado con productos desinfectantes es muy intenso.


Pinturas antibacterianas y antifúngicas

Las pinturas antibacterianas son una solución perfecta para muchos entornos donde podrían proliferar bacterias y hongos. Estos productos no sólo combaten el desarrollo de bacterias si no que, impiden también el crecimiento de hongos. Existen dos grandes familias de pinturas antibacterianas y antifúngicas. Por un lado, tenemos aquellas pinturas que utilizan los iones de plata como método para combatir esta problemática. Por otro lado, están aquellos productos que utilizan Piritiona de Zinc para frenar el desarrollo de los hongos y bacterias. Además, aunque no todas, muchas de estas pinturas suelen ser resistentes al frote húmedo o lo que es lo mismo, son lavables.
Un poco de historia

En 2015 la empresa Sherwin-Williams creó la primera pintura antibacteriana. Además, este producto consiguió la certificación de la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos (EPA). Tras pasar rigurosos test Sherwin-Williams afirmó que su línea de pintura estaba diseñada para matar el 99.9% de las bacterias presentes en el ambiente.

Muchas más firmas se han sumado a esta corriente. Además, en los últimos meses hemos visto la importancia de la desinfección y la higiene para evitar contagios. Se ha demostrado que utilizar materiales constructivos de estas características puede tener un impacto muy significativo en la propagación de estas bacterias.

Otro aspecto importante es que estas pinturas resisten a los desinfectantes que se utilizan para la limpieza. Es decir, la superficie no sufrirá daños cuando se limpien con estos productos antisépticos tan demandados actualmente.
Pinturas a base de iones de plata

La mayoría de las pinturas antibacterianas y fungicidas que existen actualmente, cuentan con un componente a base de iones de plata. Tradicionalmente los iones de plata se han utilizado en medicina como medio para evitar las infecciones. Por eso, es el compuesto principal de muchas pomadas y otros productos antisépticos. Su eficacia está probada frente a una gran variedad de microorganismos alterantes/patógenos como por ejemplo E. coli, Legionella, Pseudomonas, Salmonella, L. monocyto-genes, S.Aureus, Aspergillus Níger, etc.

Los iones de plata son un aditivo que se añade a la pintura. Estos se agregan encapsulados. De esta forma se liberan de manera controlada una vez que hemos aplicado el producto. Así, cuando un microorganismo (en este caso una bacteria u hongo) entra en contacto con la pintura, los iones de plata impiden que se reproduzca y por tanto desaparecen. Además, los iones plata son un elemento natural no tóxico ni contaminante, totalmente inocuo para la salud que además sirve como conservante reduciendo el uso de protectores y biocidas en la pintura y así pueden reducir posibles alergias en las personas más sensibles a estos conservantes.

La pintura TOLLENS VITAL inhibe y previene de forma duradera la acumulación de bacterias y moho en la superficie pintada. Además de prevenir contra los microorganismos como bacterias y moho, que pueden causar malos olores y serios problemas para la salud, sus emisiones al aire son mínimas por lo que ayuda a mantener un aire más limpio.

Para ofrecer un resultado higiénico más completo y duradero TOLLENS propone TOLLENS INFINIT que repele las manchas y tiene una excelente lavabilidad lo que lo hace ideal no sólo para el hogar sino también para el sector sanitario, educativo y de restauración.
Tollens Infinit
Tollens Vital
Pinturas a base de Piritiona de Zinc

La Piritiona de Zinc, utilizada tradicionalmente en la industria farmacéutica, también se utiliza en la fabricación de pinturas bacterianas, aunque su uso es menos frecuente. Este compuesto tiene propiedades antibacterianas y fungicidas ya que, impide la división de las células de estas bacterias y hongos. Esto imposibilita el crecimiento de las bacterias y hongos en la película de pintura eliminándolos rápida y eficazmente. Como en el caso de la pintura vinílica TITANPRO P-70 fabricada por INDUSTRIAS TITAN que, aparte de prevenir la aparición de moho y bacterias, soluciona aquellos problemas de humedades no estructurales existentes en todo tipo de estancias interiores. Este producto mantiene sus propiedades durante años. Además, su alta resistencia al frote permite que la superficie pueda limpiarse sin que sufra daños.

Este tipo de pinturas está altamente indicado en entornos como son los equipamientos sanitarios, los espacios públicos con alto tráfico de personas como hoteles, colegios y oficinas. También se recomienda su uso en lugares con un clima húmedo donde son frecuentes los problemas de humedades no estructurales en paredes y techos. De esta manera se puede evitar la aparición de moho, que puede convertirse en un grave riesgo para la salud.

Estos productos comienzan a ser eficaces a las pocas horas de su aplicación. Además, la mayoría de productos que encontramos mantienen sus características antisépticas durante toda la vida útil de la pintura.
Pinturas lavables

Las pinturas lavables como su nombre indica, son aquellas que se pueden limpiar y son resistentes al frote húmedo. Pese a no ser un producto nuevo, su demanda aún sigue siendo muy alta gracias a los resultados que nos ofrecen.

En hogares en los que haya niños o para zonas como la cocina esta pintura es ideal. Su lavabilidad alarga la vida útil del producto, además, al tener baja porosidad impide que penetre la suciedad en la pintura y da como resultado un ambiente más higiénico.

Por otro lado, aunque pueda parecer que el ambiente está limpio, hay suciedad que no percibimos como, por ejemplo, polvo o contaminación. Todo esto hace que las paredes y techos tiendan a ensuciarse con el paso del tiempo.

Para optar por una u otra pintura, además de los gustos y requerimientos de los clientes, es necesario tener en cuenta ciertos aspectos. Por ejemplo, la pintura satinada es menos porosa que la pintura con acabado mate, por lo que dificulta más aún la entrada de suciedad, pero, la pintura mate es más fácil de aplicar y tiene mayor capacidad de cubrición.

Un ejemplo de pintura lavabable es VALÓN CLEAN de la firma VALENTINE. Esta es una pintura plástica mate de primera calidad y superlavable. Su tecnología innovadora permite eliminar fácilmente manchas de café, aceites, zumos, salsas y rotuladores entre otras. Destaca además por su fácil aplicación y su olor suave.
Valón Clean
Los tipos de pinturas lavables

Existen distintos tipos de pintura lavable en función de su composición. En el mercado podemos encontrar:

    Pinturas al aceite de secado lento, pero altamente resistentes.
    Pinturas plásticas de baja porosidad adecuadas para interiores o exteriores.
    Pinturas de esmalte sintético que necesitan ser aplicadas haciendo uso de un disolvente pero que, tiene mayor adherencia y resistencia.
    Pinturas de esmalte al agua de secado rápido, olor más suave y fácil aplicación.
     Pinturas vinílicas adecuadas para exteriores, aunque, se recomienda no emplearla en lugares que van a estar muy expuestos a la humedad y la lluvia.

En resumen, las pinturas lavables son una buena opción para conseguir un hogar más limpio con paredes y techos que duren más tiempo en condiciones óptimas. No todas estas pinturas tienen propiedades antibacteriales. Por ello, si buscamos un producto que tenga además esta característica, deberemos atender a las normativas que catalogan las propiedades de estos productos y que os explicamos a continuación.
Pinturas antibacterianas y lavables: Hablemos de normativas

Para poder catalogar estas pinturas que hemos comentado, existen una serie de normativas. Todos estos productos deben superar una serie de pruebas que determinen sus capacidades antibacterianas, antifúngicas o de resistencia al frote.

Estas son las normativas más importantes que os darán la seguridad de estar utilizando un buen producto en vuestros trabajos:

Para medir la capacidad antibacteriana existen las siguientes normas:

    ISO 22196: 2011 Medición de la actividad antibacteriana en plásticos y otras superficies no porosas.
    Norma japonesa JIS Z 2801 Esta norma, al igual que la norma ISO 22196: 2011, determina la actividad y eficacia antimicrobiana de productos antimicrobianos en superficies plásticas y otras superficies no porosas.

Para medir la lavabilidad de la pintura deberemos atender a las normas:

    UNE-EN ISO 11998:2007 Pinturas y barnices. Determinación de la resistencia al frote en húmedo y de la aptitud al lavado de los recubrimientos. (ISO 11998:2006)

    UNE-EN 13300:2002 Pinturas y barnices. Materiales y sistemas de recubrimiento en fase acuosa para paredes y techos interiores. Clasifican a las pinturas y barnices en función de su resistencia al frote húmedo y la lavabilidad. Esta norma tiene una serie de niveles en función del grado de resistencia de los productos:
        Clase 1 desgaste de <5 μm para 200 frotes
        Clase 2 desgaste de ≥ 5 μm y < 20 μm para 200 frotes
        Clase 3 desgaste de ≥ 20 μm y < 70 μm para 200 frotes
        Clase 4 desgaste de < 70 μm para 40 frotes
        Clase 5 desgaste de ≥ 70 μm para 40 frotes

Más allá de las pinturas: Otros productos que serán nuestros aliados

A parte de pinturas, en el mercado existen otros productos con características similares a las que os hemos presentado. La creciente demanda de productos con estas cualidades ha hecho que muchos fabricantes incorporen estas tecnologías en los materiales que fabrican.

Existen barnices antibacterianos y lavables. Como ya hemos comentado, las bacterias y hongos pueden aparecer y proliferar en cualquier superficie. Ya sea para impermeabilizar o proteger morteros decorativos y muebles, utilizar productos de este tipo proporcionarán un resultado altamente higiénico. Además, su lavabilidad nos permitirá disfrutar de acabado impoluto durante más tiempo.

Esta innovación ha llegado a otros materiales. Encontramos, por ejemplo, cerámicas con propiedades antibacterianas, ecocementos que evitan el desarrollo de bacterias y grifería antibacteriana.